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19/12/2011 10:28:46
Nalmissra, Emperatriz Eterna, doblegó a un cónclave de mágicos abjuradores para que confeccionasen uno de sus nuevos caprichos: un manto escarlata que le protegiese de sus enemigos. Los mágicos no lograron cumplir completamente con el antojo de la milenaria arcana, ya que aunque el manto satisfacía su cometido, éste era de un color grisáceo. Emperatriz Eterna había demandado que el color de la esotérica toga debía ser rojo, como la sangre con la que se deleitaba en sórdidos éxtasis. Tras aprender el sortilegio y ejecutar a los eruditos por su incompetencia, preparó el ritual para desencadenar el hechizo. Esa misma noche se paseó con su nuevo manto ilusorio por una ciudad cercana. La crisis de ansiedad que causaron su inconmensurable belleza y elegancia en las gentes de la villa, embelesados por tan esotérica y estrambótica presencia, le resultó de lo más interesante. Después de tan satisfactorio baño de multitudes, la tribulación que ahora causaba le despertó un gran aprecio por el gris vigoré.
Poco después, la Emperatriz Eterna de Balanza de Sangre se batió en duelo con un opositor a su despiadado reinado. Como no podía ser de otro modo, apareció ante su antagonista embutida en un solemne y enigmático manto de color grisáceo, centelleante y a la vez fantasmagórico que repetía una hipnótica pauta cautivadora y desconcertante. Éste quedó completamente ofuscado por el esotérico fenómeno, causando así que el poderoso conjuro que ejecutó para derrotarla, errase inexorablemente.
El conjuro fue creado por Clodachu, mago de Espíritus Elementales, tras el VII Torneo de la Era Isthälum, "Una carrera por la Pluma".
Pertenece a la Corriente Mágica de las Costas Indómitas. |
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